Reorganización empresarial (Ley 1116 de 2006)

Si tu empresa es viable pero no puede pagar sus deudas, la reorganización permite reestructurarlas y seguir operando. Requisitos, etapas y efectos.

La reorganización es un proceso judicial de la Ley 1116 de 2006 que permite a una empresa viable con dificultades de pago negociar con sus acreedores un acuerdo para reestructurar sus obligaciones y seguir operando. Se tramita ante la Superintendencia de Sociedades o, en algunos casos, ante un juez civil del circuito.

¿Quién puede solicitarla?

Sociedades, empresas unipersonales, sucursales de sociedades extranjeras y personas naturales comerciantes que no sean pequeños comerciantes. Deben estar en cesación de pagos o en incapacidad de pago inminente, en los términos del artículo 9 de la Ley 1116.

Etapas

  1. Diagnóstico financiero y jurídico de la empresa.
  2. Solicitud con estados financieros, inventario de activos y pasivos, flujo de caja y plan de negocios.
  3. Admisión: desde ese momento la ley prevé la suspensión de los procesos ejecutivos en curso contra la empresa.
  4. Calificación y graduación de créditos y determinación de derechos de voto.
  5. Negociación y confirmación del acuerdo de reorganización.
  6. Ejecución del acuerdo.

Procedimientos abreviados y de emergencia

Para empresas pequeñas existen trámites más cortos, como la reorganización abreviada. Te decimos cuál aplica en la valoración.

Preguntas frecuentes

¿La empresa puede seguir operando?

Sí. La reorganización busca precisamente que la empresa continúe; algunos actos fuera del giro ordinario requieren autorización.

¿Qué pasa si no se logra el acuerdo?

La empresa puede pasar a liquidación judicial.

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